martes, noviembre 08, 2011


La semana pasada anunciaban una gota fría del carajo (iba a ser tan grande, que me enteré sin tener televisión) y ahí estaba yo el domingo, con mi paraguas, el jersey y sudando como un pollo a 25ºC. Esta semana se han callado como amebas y ya llevamos 3 días de chaparrón contínuo. Empiezo a sospechar que la gota fría es un recurso para distraerte y subirte el precio del pan a traición mientras buscas el chubasquero.